La inflación anual en México repuntó al 4,6% en marzo, impulsada por alzas de doble dígito en tomate y frutas que golpean la canasta básica, sumado al encarecimiento del petróleo por tensiones en Medio Oriente.
Ana, una maestra, recorre supermercados buscando ofertas ya que su sueldo no alcanza; un kilo de jitomate pasó de 15-20 pesos a 80 pesos. Taxistas como Ricardo usan gasolina barata y fondas como la de Carlos luchan por mantener precios ante subas en insumos vegetales.
Factores climáticos, geopolíticos y demanda externa combinados con la guerra en Irán elevan costos de transporte y logística, dejando a consumidores y productores a merced de un mundo interconectado.