Paula y Gabriela, dos mujeres de 40 años intercambiadas al nacer el 22 de marzo de 1986 en el Hospital Italiano de Almagro, descubrieron la verdad gracias a un test de ADN de ancestralidad que Paula realizó en Estados Unidos. Paula creció en Miami como abogada acomodada con dos hijos, mientras Gabriela vivió en el conurbano bonaerense con carencias económicas y una infancia difícil marcada por tensiones familiares.
Los abogados Ignacio Leguizamón y Fernando Burlando lideraron la investigación que confirmó el error hospitalario, posiblemente por negligencia en neonatología. Las familias se reunieron en un emotivo encuentro de seis horas en un local comercial, donde primó la apertura: abrazos, juegos entre hermanos y sobrinos, y resolución de herencias incorporando a ambas hijas en los testamentos. Las madres declararon tener "una hija más", pese a procesos individuales como terapia para asimilar la nueva realidad.
La causa penal avanza contra el director de entonces, autoridades de neonatología y enfermeras, con allanamientos y pruebas como cartelitos coincidentes que apuntan a la misma enfermera. El hospital enfrenta críticas por falta de controles e investigación inicial insuficiente, incluyendo listados de personal no aportados antes. Las familias, unidas en la querella, destacan el "entendimiento" y vínculos como hermanas de sangre, con Gabriela viajando a Miami para conocer hermanos.
Los panelistas resaltan el impacto psicológico, el "renacimiento" emocional y dudas generadas en otros padres sobre partos en el hospital hace 40 años. Leguizamón abandonó el derecho de familia tras este caso por su crudeza, pero elogia la altura de las familias. La justicia investiga falsos testimonios post difusión en DDM, y el caso se seguirá de cerca.