Una familia en Florencio Varela protagonizó una violenta agresión contra los vecinos Cristina Martínez, su pareja Lucio López y su hija Azul, destrozando ventanas, puertas y vehículos con piedras, palos y golpes. El sábado por la noche, López quedó internado con heridas graves en cabeza, ojo y cuello por piedrazos, mientras Azul denunció robo de celular y miedo a salir de casa.
El conflicto arranca hace años por construcciones: los agresores, liderados por Elida Zunilda y Pablo Domínguez, querían colocar una ventana hacia el patio de los vecinos y ordenaron no construir una medianera. Luego escaló por un cable de luz que impedía otra construcción, con hostigamientos diarios. El sábado, atacaron el comercio con piedras y golpes, dejando un charco de sangre y rompiendo rejas.
Azul contó que Elida Zunilda la atacó físicamente, la tiró al piso, la ahorcó y le robaron el celular junto a Perino Morales (conocido como Chipi), yerno de Elida. Vecinos denuncian miedo por amenazas, armas de fuego en la casa de los agresores y falta de intervención policial efectiva. La comisaría tomó denuncias con poca gana, puso fechas erróneas y no hay patrullero permanente.
Las víctimas piden botón antipánico hace un año sin respuesta de la Municipalidad de Florencio Varela. Otros vecinos relatan calvario similar por disputas de compra de fondos y construcciones, con los agresores trayendo gente de afuera y cerrando accesos. Videos muestran las agresiones, pero cámaras de seguridad desaparecieron.
La familia agresora se defiende alegando provocaciones y que tiraron piedras en respuesta a alguien en su techo, mientras niegan lesiones propias. Pablo Domínguez trabaja en seguridad privada y se le atribuyen armas.