La justicia de Estados Unidos acusó al gobernador del estado de Sinaloa y 8 o 9 funcionarios mexicanos de colaborar con organización criminal de drogas en la Corte Federal de New York. Facilitaron rutas, información policial y entrada ilegal de cocaína y fentanilo.
Es el caso de narcopolítica más grave de México, atacando la raíz política que libera zonas para narcotráfico. Genera tensión diplomática y política interna, con dilema de colaboración rápida o sospecha mayor.
Cárteles como Sinaloa ganan poder de pobreza extrema, ofreciendo sueldos altos, blanqueo difícil por digitalización. Narcotraficantes se convierten en ídolos locales, reclutando en miseria e inflación global.
Conexión con conflictos mundiales: gasto armamentístico vs. distribución desigual genera pobreza que alimenta narcos más poderosos que ejércitos.