El diseñador Benito Fernández describió la situación de la industria indumentaria como la más desastrosa en 40 años, culpando impuestos altos, inflación y apertura masiva de importaciones baratas de China, Vietnam y Camboya que pagan sueldos inhumanos y usan trabajo infantil.
Fernández aclaró que sus quiebras en 2020, 2021 y 2024 fueron por malas decisiones propias y contexto económico, no solo gobiernos, pero criticó la falta de apoyo estatal a un sector generador de empleo. Denunció competencia desleal con ropa a 2 pesos 50 y volúmenes destructivos subsidiados por el Estado chino.
Rechazó declaraciones de Javier Milei en Expoagro sobre reconversión como en Italia, argumentando que diseñadores pueden reinventarse pero costureros de 20 años no, quedando familias en la calle. Criticó a Caputo por llamar "robo" a la ropa argentina y comprar afuera a 600 euros, y a Adorni como "chorro".
Apoyó inicialmente al gobierno actual pero retiró su voto por no bajar impuestos prometidos ni proteger la industria, comparando con proteccionismo en Brasil y EE.UU. Relató angustia por calles comerciales vacías en Buenos Aires y temor a recorrer interior del país.
Contó cómo una nota suya en febrero estalló tras caída del 9% en consumo textil, generando respuestas oficiales que lo tildaron indirectamente de ladrón.