En Estambul, Turquía, los trabajadores intentaron realizar una manifestación por el Día del Trabajador este 1° de mayo, pero hubo disturbios en la plaza Taksim, un lugar emblemático para el movimiento obrero turco donde el gobierno prohíbe manifestaciones desde 2013.
La policía detuvo a 360 personas por intentar acceder a la zona vetada, incluyendo un grupo de 37 militantes de un partido de izquierda y otros 20 trabajadores que se dirigían desde otra zona. Varios medios reportaron arrestos en distintas partes de la ciudad, y una asociación de abogados confirmó la cifra total de detenidos.
Las fuerzas policiales emplearon gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. Algunos informes mencionan que parlamentarios también estuvieron involucrados en los incidentes.