Paula y Gabriela, dos mujeres de 40 años, descubrieron que fueron intercambiadas al nacer el 22 de marzo de 1986 en el Hospital Italiano de Almagro. Paula vive en Miami con una vida acomodada como abogada y dos hijos, mientras Gabriela creció en el oeste del conurbano bonaerense con carencias económicas y una infancia difícil.
El hallazgo surgió cuando Paula se hizo un test de ancestralidad en Estados Unidos que mostró que no era hija biológica de sus padres. Tras ADN negativos, contactaron al abogado Ignacio Leguizamón, quien investigó actas del hospital y detectó irregularidades: ninguna beba registrada el 22, pero nacimientos el 21 y 23 con detalles coincidentes, como 13 minutos de diferencia y 100 gramos de peso.
Leguizamón ubicó a la familia de Gabriela en Morón un domingo, mostró fotos y documentos, y pruebas de ADN confirmaron el intercambio el 23 de abril. Las familias se reunieron en el Patio Bullrich, resolvieron temas de herencia incorporando a ambas hijas en cada núcleo familiar, y ahora hay causa penal contra el hospital por supresión de identidad, investigando al director y neonatología.
Las familias mantienen vínculos pese a realidades opuestas, están en terapia y destacan la madurez emocional. No hay ayuda económica central, priorizando lazos afectivos sobre lo material, aunque surge debate sobre herencia y abuelos biológicos para los nietos.