Una red de padres antivacunas y un enfermero falsificaban certificados de vacunación digitales en Mendoza cobrando 160 mil pesos por cada uno, detectada por inconsistencias en el sistema provincial a 300 km de distancia en San Rafael y Las Heras.
Usaban WhatsApp con palabra clave "plan B" para enviar datos de niños y recibir pago; el enfermero cargaba lotes de vacunas descartadas como aplicadas, alertado por un médico comprometido.
Sandra Gómez, directora de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Salud de Mendoza, confirma que la denuncia surgió del propio ministerio por trazabilidad digital; investigan número exacto de afectados sin revelar datos para no obstaculizar la causa penal incipiente.
Las vacunas se presumen descartadas sin usar; destacan el control del sistema nacional que garantiza alertas y evitó déficits de stock.