Investigación revela desaparición de más de 2000 armas compradas legalmente entre 2022 y 2024 mediante testaferros en armerías, desviadas al mercado ilegal por una banda con un policía de la Ciudad.
La organización usaba gestores pagando 150.000 pesos promedio por arma, con entregas a criminales; allanamientos (140) secuestraron 144 armas y ferros, pero testigos dicen "las perdí".
Armas exportadas a Paraguay, Brasil, Uruguay y Chile, alimentando crimen organizado; representan 1% del mercado negro.