El Congreso brasileño aprobó una reducción de las penas por golpismo impuestas al expresidente Jair Bolsonaro y a cientos de sus seguidores, a cinco meses de las elecciones que debe enfrentar el actual mandatario Lula da Silva.
El senador Flavio Bolsonaro, hijo del ex presidente, y otros legisladores abrieron las puertas a una rebaja para el líder ultraderechista, condenado a 27 años de cárcel por la Corte Suprema el año pasado.
La norma impide la acumulación de penas por crímenes de naturaleza parecida y acelera la progresión hacia el estatus semiabierto, por lo que según expertos el expresidente podrá salir del régimen cerrado en un plazo de entre dos y cuatro años antes de lo anteriormente previsto.