En Santa Fe, colas de camiones de hasta 15 kilómetros saturan los accesos a los puertos del Gran Rosario por la cosecha récord de soja y maíz, con más de 6 mil unidades diarias esperando para descargar.
El problema de infraestructura es histórico: falta de obras en accesos viales, caminos internos rurales deteriorados y ausencia de logística ferroviaria desde la era Menem, cuando se destruyó el sistema de trenes y se priorizaron camiones, fortaleciendo a Hugo Moyano. Esto genera esperas de días para los choferes, pese a que la producción generará 35 mil millones de dólares.
Panelistas critican la cancelación de obra pública por el actual gobierno, pero enfatizan que el problema arrastra décadas y limita el crecimiento agropecuario, clave para el 40% de los ingresos argentinos.