Un cliente llevó a Leiva Joyas una moneda mexicana de oro de 50 pesos y una pulsera con cabezas de serpiente y brillantes de talla antigua, heredadas del abuelo que aconsejaba ahorrar en oro.
La tasadora evaluó las piezas, controlando peso y valor numismático de la moneda, ofreciendo 6.116.500 pesos para festejar los 15 años de su hermana.
El cliente aceptó en pesos, recomendando el local por comerciales y experiencias de amigos, quedando conforme.