La cantante explicó que se enojó durante su show en Perú ante 15.000 personas porque los de la primera fila, que pagan mucho, no cantaban ni movían los labios.
Señaló que se trataba de influencers e invitados que merecen menos ese lugar que los fanáticos reales, por lo que interrumpió el espectáculo para retarlos.
Pidió disculpas al resto del público por la interrupción, pero afirmó que no quería dejar pasar esa situación.