La ciudad de Fátima en Portugal se transformó de un pueblo perdido en un faro de fe tras las apariciones de la Virgen María a tres pastorcitos: Lucía dos Santos, Jacinta y Francisco Marto, en 1917. Primero un ángel de la paz les enseñó oraciones en 1916, preparando las visitas de la Virgen.
El 13 de mayo de 1917, la Virgen vestida de blanco sobre una encina pidió que volvieran cinco meses. En apariciones posteriores profetizó la muerte de Jacinta y Francisco por la gripe española, la Segunda Guerra Mundial, la conversión de Rusia y el atentado contra Juan Pablo II.
Durante la tercera aparición se confió el secreto de Fátima, que el alcalde intentó arrancar torturando a los niños. La quinta culminó en el milagro del sol ante miles de testigos el 13 de octubre. Se construyeron capilla e iglesia, aprobada en 1930.
El programa visitó Ajustrel, casas de los niños, y la nueva basílica para peregrinos.