El tráfico de cargueros petroleros por el Estrecho de Hormuz se redujo drásticamente por la guerra: de 15 millones de barriles diarios y 150 barcos por día a solo 3 o 4 barcos diarios, con días sin paso alguno.
En marzo, primer mes de conflicto, solo cruzaron 150 embarcaciones frente a 3.000 mensuales previas. Las navieras toman decisiones con barcos varados, algunos arriesgándose a pasar, generando crisis humanitaria por falta de agua y comida.