Santiago Caputo y Claudio charlan humorísticamente sobre almuerzos postergados, caballerosidad en pagos y amabilidad en política. Mencionan frugalidad y diversión pese a austeridad.
Caputo llama a concordia, independencia de poderes y critica agresiones. Alude a desilusiones pasadas y republicanismo, con chistes sobre Babasónicos y Lilita Carrió.
Desea feriado con pescado y papa hervida, postre goloso. Diálogo termina en abrazos afectuosos.