Un efectivo policial mató a una motochorra de 20 años con cerca de 10 a 15 disparos durante un intento de robo nocturno captado en cámaras de seguridad, y quedó detenido por presunto exceso en la legítima defensa según el fiscal Arribas.
El policía relató que los delincuentes, un hombre y una mujer con antecedentes, lo abordaron armados (o con réplica encontrada después), él se identificó, disparó mientras huían en moto, la mujer cayó muerta con herida intercostal y el cómplice escapó herido en la pierna abandonándola sin auxiliarla.
El panel debatió intensamente si hubo exceso por disparar a los fugitivos de espalda a 15-40 metros, si el arma se trabó o si la réplica justifica la reacción, destacando el riesgo en la oscuridad y la inseguridad, mientras el fiscal aprehendió al efectivo por la cantidad de tiros y posible peligro a terceros.
Los conductores cuestionaron la decisión judicial pese a la réplica y el abandono del cómplice, analizando videos donde se ve al hombre tirar algo (posible réplica) y la falta de arma real encontrada, y mencionaron mensajes de espectadores apoyando al policía.
Se descartó confusión inicial con un vehículo y se enfatizó que el policía no podía distinguir réplica de arma real en milésimas de segundos durante el intento de robo.