Pescadores artesanales en el puerto de Chorrillos, Perú, ven reducidos sus ingresos por el alza del 40% en combustible, forzándolos a calcular costos para faenas lejanas que ahora cuestan hasta 300 soles (87 dólares).
Perú importa 75% del combustible; el cierre del Estrecho de Hormuz impacta precios y afecta cadena de comercialización, encareciendo pescado en cocinas populares.
Los pescadores, mayormente informales y precarios, enfrentan riesgos físicos sin equipos adecuados, mientras restaurantes importan para evadir alzas.