El presidente de Perú prorrogó por 60 días el estado de emergencia en Lima y la provincia del Callao para enfrentar la criminalidad y la inseguridad ciudadana.
La medida entró en vigor este miércoles mediante un decreto supremo publicado en El Peruano y mantiene el control del orden interno en manos de la Policía Nacional con apoyo de las Fuerzas Armadas.
La prórroga implica restricciones a derechos constitucionales como la inviolabilidad de domicilio, libertad de tránsito, reunión y seguridad personal, en cumplimiento de la Constitución que garantiza los derechos humanos y el bienestar general.
La inseguridad y delincuencia se han vuelto problemas graves en esas zonas, lo que justifica la extensión del estado de emergencia.