El panel de Bendita debatió acaloradamente si Franco Colapinto merece compararse con Juan Manuel Fangio, con unos exaltándolo como número uno por llegar a F1 en un deporte elitista con solo 22 butacas, y otros criticándolo como falta de respeto a la historia por no haber ganado carreras ni campeonatos.
La nena de la F1 defendió su expertise en automovilismo y tildó de ignorantes a detractores, mientras periodistas como Marconi respaldaron; opositores argumentaron decadencia cultural al inventar ídolos prematuros y recordaron menciones a Fangio en películas como Ferrari.
Coincidieron en no censurar opiniones pero enfatizaron sentido común: Colapinto tiene futuro pero no equivale aún a leyendas con cinco títulos. Culminaron defendiendo libertad periodística para opinar sin comparaciones intocables.