La movilización de la CGT el 30 de abril resulta un picnic anémico con baja concurrencia y espacios vacíos, usada para interna del PJ con figuras como Pablo Moyano hablando de egos y candidatos como Sergio Massa o Axel Kicillof.
Panelistas acusan a sindicalistas de prácticas mafiosas obligando paros con piedras, alergia al trabajo y desconexión de trabajadores reales. Defienden reforma laboral aprobada en Diputados 135-118 y Senado 42-28, primera desde 1983, contra sindicalistas millonarios que obturan progreso.
CGT judicializa la ley y recibe multa de 15 millones de dólares por violar conciliación obligatoria. Moyano sobreseído en causa bonaerense.