Una mujer entrevistada en la estación Constitución de Buenos Aires contó que mantiene tres trabajos simultáneos: seguridad privada, empleada doméstica y cuidadora para sostener a sus tres hijos, ya que un solo empleo no alcanza.
La trabajadora, que también estudia en la facultad, explicó que desde hace seis años combina estas changas porque los gastos familiares aumentaron, especialmente con los estudios de los niños. Gana cerca de un millón de pesos mensuales en total, pero ve poco a su familia durante la semana.
En el panel, surgieron cruces al comparar con el salario mínimo bajo dejado por el peronismo (120 dólares) y acusaciones de que el único con un solo trabajo es un panelista mantenido por impuestos. La nota resaltó la precariedad laboral en el Día del Trabajador.
Otro entrevistado, un técnico electromecánico soltero, llega ajustado a fin de mes sin alquiler ni familia, pero se queja de subas en servicios y auto.