Mar del Plata, la ciudad feliz a 400 km de Buenos Aires, nació en un asentamiento religioso jesuítico en la Laguna de los Padres en 1746 para evangelizar indios. La reserva natural reformada en 2011 preserva este sitio histórico.
A pocos kilómetros se unen sierras, lagunas y mar con acantilados, ofreciendo variedad para familias. Sierra de los Padres pasó de saladeros a zona exclusiva con arquitectura normanda y puerto pesquero italiano.
Recibe turistas todo el año de Brasil, Chile y Uruguay, como capital cultural y de espectáculos, con inversiones en turismo para todas las edades y economías.