La nieta de Ernesto Sábato, Luciana, comparte anécdotas emotivas sobre su relación cercana con el escritor durante la visita a la Casa Museo Ernesto Sábato en Santos Lugares.
Relata cómo Ernesto tenía una conexión especial con sus nietos, especialmente generosa comparada con la de padre e hijo, y menciona que él le entregó su título de arquitecta. Describe fotos familiares y la presencia constante del abuelo en su vida, extendiéndose a la relación con la abuela Matilde.
Explica los grandes cambios en la vida de Ernesto, desde físico a escritor traducido a decenas de idiomas, incluyendo kurdo, hasta su pasión por la pintura. Detalla momentos duros como dejar la carrera de físico con dos hijos pequeños para escribir, un riesgo enorme, y menciona que su padre Mario fue gerente artístico de ATC en la época de Alfonsín.
La visita incluye el centro cultural y biblioteca frente a la casa, invitando al público a conocer el lugar lleno de historia.