Un locador de 49 años, Leopoldo Araos, mató de un disparo en el pecho a la comerciante Paula Lastiris de 47 años en su local de cotillón en calle 37 entre 9 y 10 de La Plata, presuntamente por una deuda de alquiler o intento de regularizar el contrato informal.
Testigo presencial Antonio, dueño de comercio frente al local, contó que escucharon gritos y disparos confundidos inicialmente con cohetes de un partido de Estudiantes; Araos salió caminando tranquilamente tras el crimen y fue detenido a cinco cuadras sin oponer resistencia, caminando como si nada hubiera pasado.
La fiscal Eugenia Di Lorenzo investiga si Araos es inimputable por posible desequilibrio mental, ya que el local estuvo 10 años cerrado pese a carteles de "se alquila dueño directo", sugiriendo problemas previos; vecinos lo describen como chatarrero que acumulaba basura, generando olores y ratas.
La pareja de Lastiris, Walter, tenía una peluquería en el mismo local; ella agonizó en el lugar y murió en el Hospital San Martín. No había cámaras dentro del local, pero sí en la cuadra; comunidad conmocionada por el primer crimen así en la zona.