Julia Poggio admite haberse quitado las carillas dentales tras recibir fuerte odio en redes por su nueva sonrisa comparada con un 'piano', explicando que lo probó por curiosidad y lo retiró porque le quitaba energía responder haters envidiosos.
La panelista lamenta el desgaste emocional por comentarios negativos que afectan más que los positivos, atribuyéndolos a proyecciones y envidia, y defiende su decisión personal pese a que muchos le decían que le quedaba bien.
En el programa muestran antes y después, criticando el color blanco excesivo y sobredimensión sin limado previo que arruina armonía facial en una chica hermosa.