El gobierno tiene 19 billones de pesos (13 mil millones de dólares, 2 puntos del PBI) en depósitos del Banco Nación por superávit fiscal, pero no los usa para crédito blando o dirigido ante demanda interna fría, sugieren keynesianismo hereje para viviendas o consumo personal.
Morosidad familiar en pico de dos décadas por tarjetas y préstamos para gastos corrientes, con 40% en conurbano bonaerense. Bancos frenaron crédito por falta de evaluación de riesgo; gobierno baja tasas para reactivar, pero panel ve desconexión con realidad cotidiana.
Encuesta Atlas Intel muestra endeudamiento en tarjetas, préstamos personales, billeteras virtuales para gastos corrientes en sectores populares. Tasas activas no bajan mucho aún.