Emiliano y su hija Josefina, en Arroyo Seco, Santa Fe, se salvaron de milagro de un choque y vuelco cuando el auto estacionado actuó como barrera protectora justo al subirse ella para ir a la escuela.
El utilitario volcó e impactó su vehículo; la niña salió corriendo y el padre la abrazó. Nadie resultó con heridas graves: el conductor del utilitario tuvo lastimadura en la mano y la otra conductora quedó en shock.
La madre llevó después a Josefina en bicicleta a rendir su prueba pese al susto en esa zona tranquila de poco tránsito.