Eric Larson, argentino oriundo de Posadas, Misiones, relató su mudanza a Nueva Zelanda hace dos años junto a su pareja, con quien se casó el año pasado en un evento reducido con amigos de varios países. Llegó sin un plan claro, tardó 10 meses en organizarse y ahora gestiona un local de hamburguesas tras empezar en construcción.
En Argentina trabajaba en el Poder Judicial, pero allá priorizó trabajos físicos iniciales. Continúa su carrera musical como solista, lanzando en diciembre pasado el EP Reproducción en plataformas digitales bajo el nombre Eric Larson (con CH y Larson con doble S). Empezó en Posadas con su banda la otra cara de la nada, tocó en Buenos Aires y menciona influencias electrónicas de los noventa como Cerati.
Describe la vida neozelandesa como relajada, similar a la idea de Australia, con kiwis tranquilos; hace 10 grados en otoño-invierno, duermen temprano, poca fauna peligrosa en su zona y paisajes variados a una hora de distancia entre playas y montañas. Planean quedarse, con visa de trabajo de 5 años, buscando residencia permanente.
Compartió anécdotas sobre adaptación a comidas picantes por influencia asiática, no practicó surf por el agua fría y graba en su estudio casero. La entrevista destacó su satisfacción con la decisión de emigrar pese a desafíos iniciales.