Un hombre, hijo del dueño histórico de un local en Calle 37 entre 9 y 10 de La Plata, ejecutó de cuatro tiros a Paula, la mujer de 47 años que atendía un cotillón y repostería en el lugar, aparentemente por una deuda de alquiler. La víctima cayó contra la puerta agarrándose el pecho, fue asistida por vecinos como Héctor, dueño de una verdulería cercana, quien escuchó las detonaciones y llamó a la ambulancia y policía, pero murió en el hospital San Martín.
El asesino huyó caminando buscando un taxi, pero la gente gritó para que no lo subieran, y fue detenido a cuatro cuadras del local. El esposo de Paula, Gastón, dio detalles del hecho, mientras el barrio llora la pérdida de un emprendimiento que empezaba a crecer. Los investigadores cierran sobre el sospechoso, pero cuestionan si la deuda explica la violencia extrema.
El crimen se liga a la crisis de deudas en Argentina, con 19,4 millones de personas endeudadas en el sistema formal y mora en pico, incluyendo 6,3 millones de dólares en situación irregular. Gráficos muestran créditos personales irregulares al 13,8%, inmorosidad en tarjetas de crédito y líneas prendarias disparadas, con tasas bancarias del 80% anual y hasta 100% si hay atraso.
Panelistas critican la desregulación de Federico Sturzenegger y el decreto 70/2023 de Javier Milei, que liberó tasas, fintechs cobrando hasta 200% y una ley para reducir plazos de desalojo por alquiler de 10 a 3 días. Denuncian usura, falta de intervención estatal como en Brasil con Lula, y violencia por deudas, con ejemplos de otros asesinatos.
El debate se calienta con cruces sobre responsabilidad de bancos, educación financiera, clase media y obrera, y si el gobierno protege a los deudores o incentiva la esclavitud financiera.