En el jardín Rondinela de barrio Cofico en Córdoba, conocido como "jardín del horror", detuvieron a la directora y una maestra por presuntas lesiones a un bebé de ocho meses llamado Salvador.
La mamá recibió un llamado el 19 de febrero alertando un golpe con el cochecito, pero al llegar vio moretones graves en cara, ojos, nariz, labios, paladar, pera y equimosis desde cráneo a cuello. Gritó a la maestra "¿qué es lo que le hiciste?" y la directora minimizó el incidente.
La abuela retiró al bebé; la mamá lo llevó a una clínica, denunció y se allanó el lugar, clausurándolo. Investigan cámaras y piden testimonios de otros padres si notaron golpes previos en sus hijos.
La directora mintió a padres sobre policía, culpando a la denunciante. El jardín funcionaba hasta ayer pese a trayectoria de 10 años; vecinos y padres conmocionados con lágrimas.