Una banda con 35 detenidos compraba armas en blanco usando testaferros sin poder económico y las revendía en negro al delito, blanqueando ganancias en departamentos, tras 140 allanamientos en 13 provincias.
Secuestraron 25 escopetas, 55 pistolas, 7 fusiles, ametralladoras y cargadores. Operaban con ex empleados del RENAR que facilitaban certificados falsos para autorizaciones psicológicas y ventas.
El informe alerta sobre el decreto de Javier Milei del 3 de noviembre que facilita compra de armas automáticas, ya que la banda operaba antes pero aumentaron ventas a delincuentes sin alertas en armerías.