Corea del Sur implementa muñecos con IA para combatir la soledad y riesgos de salud en ancianos que viven solos. Estos robots recuerdan medicamentos, detectan caídas y alertan emergencias con sensores avanzados.
Los dispositivos conversan, analizan el tono de voz para detectar estados de ánimo y ofrecen aliento, mitigando el aislamiento en un país con envejecimiento rápido y alta depresión en la tercera edad. Muchos usuarios los ven como amigos pese a debates sobre deshumanización.
El gobierno surcoreano defiende la medida como puente para seguridad y bienestar psicológico ante redes familiares debilitadas. La tecnología se aplica en la cotidianidad para asistir a personas adultas mayores.