En Mar del Plata, dueños de un supermercado descubrieron que la competencia dejó una amenaza en chino, pero estaba en castellano, lo que facilitó identificarlos rápidamente.
Los culpables fueron enviados a la cárcel por la insólita acción.
En Mar del Plata, dueños de un supermercado descubrieron que la competencia dejó una amenaza en chino, pero estaba en castellano, lo que facilitó identificarlos rápidamente.
Los culpables fueron enviados a la cárcel por la insólita acción.