El comedor en Los Hornos, ubicado en casa 54 entre 148 y 149, dirigido por Silvia Barrientos y Tato, alimenta diariamente a 65-70 familias, cerca de 300 personas, con menús como arroz y pollo donado. Avanzan en la construcción a pulmón de una cocina propia porque cocinan a la intemperie, expuestos a frío y lluvia, tras nivelar el piso hundido, sacar árboles y chaperío, levantar medianera y preparar encofrado para el techo.
Silvia explicó que necesitan materiales para completar la cocina con mesada, agua y horno, ya que la actual no soporta ollas grandes y la leña se moja con lluvia. Armaron una biblioteca y espacio de juegos para contención infantil, con apoyo escolar usando fotocopiadora. No reciben ayuda oficial de intendencia, provincia o nación, solo donaciones de vecinos con ropa, libros y alimentos; el alias mando.broma.tela recaudó 15 millones de pesos.
Silvia contó su historia personal: de chica asistió a comedores y pidió en calles para sostener a su familia, ahora devuelve ayudando por amor a los chicos. Paula Wilberger reportó el progreso desde el 24, emocionada por la solidaridad que permite el sueño de mejorar el barrio y contener a los niños.