Una camioneta fuera de control atravesó la puerta de un local comercial en Punta del Este y se incrustó contra el mostrador, derribando góndolas en medio de clientes y empleados que corrieron aterrados.
El conductor se desvaneció al volante por un malestar previo, acelerando sin frenar hasta chocar; recuperó la conciencia minutos después según la Policía Uruguaya, sin heridos graves de casualidad.
El equipo periodístico destacó el desastre material y el riesgo mortal, cuestionando por qué vehículos automáticos no detienen la marcha al desvanecerse el chofer, recordando casos similares.