Brian Sarmiento, ex participante de Gran Hermano, admite en Cortá por Lozano tener deudas por cuotas alimentarias con sus tres hijas, a las que no ve hace hasta tres años por problemas económicos. Explica que siempre pagó cuando tuvo, pero desde 2019 no pudo por falta de ingresos, pese a reclamos judiciales.
Cuenta su historia personal: de chico sufrió abandono de su madre, que lo encerraba para evitar visitas del padre, lo que lo marcó. Insiste en que ama a sus hijas y organizó todo legalmente antes de entrar al reality, pero eligió no exponer el tema adentro para no victimizarse ni hablar mal de las madres, identificadas como Diana (España), madre de Frida (acá) y otra con dos chicas.
Detalla intentos de pago, como transferencias cuando pudo, trabajos post-fútbol como bailando, shows en Mar del Plata y cursos de barbero, pero pandemia lo dejó en cero. Acusa a las ex de complicar el contacto y reclamar fortunas, aunque él ve el problema como económico y planea resolverlo con premio del reality.
El panel lo confronta sobre por qué no buscó vínculo más allá del dinero, si llamó en cumpleaños o si administró mal su fortuna futbolística. Brian defiende que hizo lo imposible, pero priorizó proteger a las nenas y madres públicamente. Critica la casa como hostil y aburrida, con participantes como plantas.
Admite errores en el juego, como desestabilizar rivales exagerando su pasado rico, y cree que su salida fue por eso, no solo por lo personal expuesto afuera.