Al Qaeda lanzó un comunicado de dos páginas llamando a un levantamiento para derrocar al gobierno cívico militar de Pakistán, respaldando a los talibanes y advirtiendo al ejército paquistaní que no interfiera en Afganistán.
El mensaje insta a ciudadanos y soldados paquistaníes a rechazar órdenes del gobierno y apoyar objetivos yihadistas como un deber religioso, en medio de tensiones fronterizas entre Pakistán y Afganistán con ataques aéreos y protestas diplomáticas.
El comunicado se emite en un contexto de alta complejidad regional donde Pakistán media entre Estados Unidos, Israel e Irán.