Renata, de 13 años con discapacidad motriz en el lado derecho del cuerpo y retraso madurativo equivalente a un niño de un año y medio, murió ahogada en la pileta de un centro terapéutico en Ingeniero Maschwitz (Mendoza 136), donde permaneció media hora bajo el agua sin que nadie notara su ausencia ni supervisara la zona.
El padre Ignacio y la tía Pamela denunciaron negligencia grave: la terapeuta Lola dejó sola a Renata en la parte honda, el guardavidas Kevin se distrajo y otro responsable abandonó su puesto, dejando la pileta desatendida pese a que había otros seis niños en el agua. Todo quedó registrado en cámaras que revisó la fiscalía N°10 de Escobar; tres imputados permanecen en libertad.
Renata asistía sábados desde julio/agosto del año pasado para actividades recreativas como pileta, equinoterapia y huerta en el centro UPA, que no está clausurado y abre normalmente, aunque cerró temporalmente la pileta. La familia reveló denuncias previas por sobremedicación y maltrato, incluyendo una penal de 2023 con grabación de empleados recomendando risperidona.
Durante el velatorio en Villa Urquiza, pidieron justicia y convocaron a otros padres a denunciar irregularidades. El conductor enfatizó la necesidad de vigilancia en instituciones para niños con o sin discapacidades y promovió su línea telefónica (11-30-62-54-56) para más casos.