Andrés Wink, prestamista de 46 años, ejecutó a balazos a Daniel Kaiser, mecánico de 50 años que le debía dinero, en su taller de San Pedro, Misiones. Llegó en moto, sacó un arma del morral y disparó cinco veces inicialmente, cambió cargador y dio tres más.
La esposa de la víctima corrió al oír los tiros y los perros ladraron. Cámaras de seguridad captaron el crimen, clave para identificar y detener a Wink, a quien le secuestraron la pistola calibre 9 mm.
Los préstamos informales son un flagelo por la crisis; prestamistas advierten no meterse porque terminan en amenazas o casos extremos como este. Muchos refinancian deudas pero es difícil salir del círculo.