Manuela Lori, modelo de 34 años, sufrió un ACV que le dejó debilidad y parálisis en brazo, pierna izquierda y cara. Denuncia discriminación laboral: envía fotos aprobadas, pero rechazan al saber su condición o pedir videos en tacos.
Relata que agencias dejan de responder tras revelar el ACV, ilusionándola primero. Su agente le sugirió mentir sobre esguince, pero igual la descartaron. Busca trabajos en gráfica y publicidades, no solo pasarela.
En entrevista con Martín Salvo, explica ocultar secuelas inicialmente, pero enfrenta puertas cerradas pese a experiencia como actriz y modelo.