Javier Milei salió de la Quinta de Olivos en su convoy presidencial rumbo a la Casa Rosada, donde se reunirá con su gabinete para luego dirigirse al Congreso y respaldar personalmente al jefe de gabinete Manuel Adorni en su informe de gestión. Adorni llegó sonriente al Congreso, saludando a los periodistas, en medio de un masivo operativo de seguridad con más de 2.200 efectivos de cuatro fuerzas federales, Gendarmería, Policía de la Ciudad, Casa Militar y Seguridad del Congreso.
La sesión está programada para las 10:30, con Adorni exponiendo una hora inicial sobre la gestión gubernamental y respondiendo luego más de 2.000 preguntas de diputados, de las cuales ya remitió 2.151 respuestas escritas en 1.936 páginas. El presidente asistirá con Karina Milei, todos los ministros, senadores y unos 200 militantes oficialistas en los palcos, incluyendo una "tribuna libertaria" de la provincia de Buenos Aires, en un apoyo inédito.
El informe aborda acusaciones judiciales contra Adorni por enriquecimiento ilícito, viajes oficiales con familiares como a Punta del Este y Nueva York, evolución patrimonial con propiedades no declaradas, gastos en comitivas y contratos de TV Pública con su amigo Marcelo Grandio. Adorni evadió precisiones en respuestas escritas, escudándose en causas judiciales y anexos reservados, mientras la oposición cuestiona su "vara moral".
Esteban Paulón, diputado opositor, calificó el evento como "anomalía institucional" con el Congreso "tomado por el Ejecutivo", criticó la debilidad de Adorni que necesita apoyo masivo y exigió explicaciones sobre corrupción, transporte, obras públicas, PAMI y Anses. Paulón señaló que Adorni no presentó papeles en la Justicia y cuestionó renuncias selectivas de funcionarios como los de Caputo.
La cobertura en vivo desde Congreso, Casa Rosada y Olivos muestra tensión por posibles interrupciones, retiros como el de Guillermo Francos o extensiones más allá de las seis horas estimadas, con Milei llegando inminentemente para la sesión maratónica.