Meryl Streep reveló en programa Today que pidió el doble de salario inicial para interpretar a Miranda Priestly en El diablo viste a la moda. Decisión marcó antes y después en su carrera y percepción de valor femenino en Hollywood.
A pesar de trayectoria consagrada, oferta no reflejaba su valor real. Al lograr condiciones, aprendió lección sobre negociación y paridad salarial, convirtiéndose en referente.