El jefe de gabinete, Manuel Adorni, asiste al Congreso de la Nación para dar su informe de gestión constitucional, acompañado por el presidente Javier Milei y la secretaria general Karina Milei, en una sesión inusual que genera debate.
Los panelistas discuten la causa judicial por enriquecimiento ilícito contra Adorni, iniciada por la diputada Marcela Pagano, quien cuestiona propiedades y gastos no justificados con sus ingresos. Adorni no está obligado a responder sobre la causa, pero enfrentará preguntas sobre empleo, economía y pymes, muchas repetidas de las más de 4.800 enviadas por escrito.
Se destaca la polarización política, donde el informe se transforma en interpelación. Críticas señalan que Adorni actúa como escudo para el gobierno, mientras defensores lo ven como víctima de operaciones y destacan logros como la ley laboral y bases. El panel reflexiona sobre la falta de confianza en justicia, políticos y periodismo.
Se menciona el retiro anterior de Guillermo Francos por insultos de Cristina Fernández de Kirchner, y comparaciones con casos como La Morsa de Aníbal Fernández, enfatizando que la denuncia mediática no equivale a condena.