Un ladrón intentó imitar al contorsionista que robaba por ventanitas de kioscos pero calculó mal el salto, chocó contra el vidrio y cayó hacia atrás sin concretar el robo.
Las cámaras captaron cómo el hombre, aparentemente alcoholizado, se agarra la cabeza y se va frustrado mientras el conductor celebra que falló como Superman.
En otro intento insólito, un hombre pide educadamente 10 mil pesos a una vendedora en un robo light, explicando que solo necesita esa suma y no se lleva todo de la caja.
La empleada queda en crisis emocional y el ladrón se va con exactamente 10.000 pesos redondos, dejando esperanza de que quizás devuelva el dinero.