Un emprendedor cubano de 21 años desarrolló triciclos eléctricos con paneles fotovoltaicos para transporte urbano en medio de la crisis energética y escasez de combustible en la isla.
Los vehículos aprovechan energía solar en movimiento para alimentar el motor y recargar baterías al detenerse, extendiendo autonomía vital ante apagones frecuentes.
La iniciativa refleja ingenio juvenil combinando tecnología limpia con necesidades cotidianas para aliviar dificultades de movilidad en ciudades cubanas.