Una empresa en Nagoya recluta culturistas para paliar el déficit de 570.000 cuidadores hacia 2040 en Japón. Ofrece gimnasio pagado y subsidios de proteínas.
El culturista Tayuka Usui acomoda a una mujer en silla de ruedas en una residencia. Estereotipos de género y bajos salarios alejan mano de obra del sector envejecido.
Mujeres mayores de 40 ocupan más del 70% de puestos. Empresas como Visionary y Consea Nagoya atraen jóvenes con incentivos.