El gobierno japonés celebró el cruce exitoso del buque Tizu Kusan, cargado con dos millones de barriles de petróleo, a través del estrecho de Hormuz en medio de la guerra.
Autoridades de Tokio pidieron unir voluntades diplomáticas para garantizar un suministro energético estable para Japón y defendieron el derecho de libre navegación y seguridad para sus buques.
El objetivo es recomponer el sector energético más afectado por el bloqueo.