Se intensifican combates entre Israel y Hezbollah pese al alto el fuego; el grupo lanzó drones con explosivos y Israel respondió con bombardeos.
Un contratista del Ministerio de Defensa israelí murió por un dron en Aitarum, sur de Líbano, y su hijo resultó herido; un soldado israelí leve herido.
Israel destruyó dos túneles subterráneos de Hezbollah cerca de Cantara, construidos en una década supuestamente financiados por Irán, con armas y alojamientos.
La operación militar israelí en Líbano desde marzo desplazó más de un millón de personas, dejó 2.509 muertos y 7.000 heridos; alto el fuego prorrogado pero con incidentes.