El gobierno avanza en la privatización de AISA con el contrato de concesión conocido ayer; próximo paso es la licitación en días para recaudar 500 millones de dólares que busca Caputo.
El proceso tardará tres meses por evaluación técnica, por lo que los fondos no llegarán antes del vencimiento de julio, aumentando dependencia de garantías del BID y Banco Mundial.
El contrato es de 30 años prorrogables 10; primeros cinco años mantienen fórmula polinómica con aumentos mensuales por inflación mayorista, minorista y salarios, con Estado como regulador de tarifas.
El pliego exige experiencia previa en el servicio; gobierno insiste en controlar tarifas de AISA por impacto en inflación.